Fin de semana en la Costa Daurada

Tal y como os prometí, aquí tenéis el post completo de nuestro fin de semana en Prades, Tarragona. Nos escapamos 3 días e hicimos un fin de semana más largo y especial. Quizás no conocéis tanto esta zona de Tarragona, pero para nosotros es súper especial, y es que hace 12 años nos conocimos Ramon y yo allí. 

Cuando el Turismo de Costa Daurada nos propuso hacer este viaje y vimos el itinerario y las actividades tan adecuadas para los peques nos dudamos en sumarnos al proyecto. Sé que sois muchas interesadas, así que aquí os voy a dejar todo el itinerario que hicimos, toda la info que he ido recopilando y los links de los sitios y actividades que hicimos para que podáis organizar un fin de semana increíble.

Día 1:

Llegamos a camping Prades el viernes después de comer. Nos instalamos en uno de sus nuevos mobile homes (podéis preguntar directamente a ellos si os gustó en el que estuvimos porque diría que todavía no lo tienen en web,) pero os recomiendo que también le echéis un vistazo a las cabañas de madera. ¡Ah! y en Instagram estamos de sorteo de una escapada, así que pásate y participa. Es un camping genial para ir en familia, tanto si vaig en caravana, en bungalows o mobile home. En Junio inauguran la piscina y también hay una zona infantil y un mini club. El camping tiene un restaurante donde puedes hacer todas las comidas del día si lo deseas, un súper y si encargas el día de antes: unas deliciosas ensaimadas y cruasans recién horneados.

Por la tarde, fuimos andando hasta el Xalet de Prades, donde visitamos la granja que tienen allí, y las niñas dieron de comer a los animalitos. Estuvimos dando una vuelta por los alrededores, jugando en el parque y tomando algo en la terraza, hasta que se hizo la hora de volver y cenamos en el restaurante del camping. 

Día 2:

Nos levantamos temprano y nos pusimos en marcha dirección l’Espluga de Francolí. Allí visitamos el Museu de la vida rural, fue de los planes que más les gustó a las niñas. Se trataba de una visita interactiva, dónde a traves de un cuento, las peques conocían cómo se vivía hace unas décadas, cómo se cultivaba y recolectaba. Pudieron ver las máquinas, tocarlas, usarlas…La persona que hacía la visita fue un 10, se divirtieron muchísimo así que os lo recomendamos 100%

Después de la visita al museu, y en el mismo pueblo, fuimos (andando) hasta las coves de l’espluga y visitamos la Cova de la Font Major. Se trata de cuevas donde se descubrieron el primer santuario paleolítico (hace unos 15.000 años) con más de 300 grabados. La visita por dentro de la cueva cuenta con reproducciones y hologramas para poder ver cómo vivían nuestros antepasados en las cuevas, cómo se relacionaban, los rituales qué hacían, etc. La visita es súper interesante tanto para los adultos como para los peques. Quizás las nuestras eran un pelín pequeñas para esta actividad, ya que a oscuras y con las reproducciones tan reales se asustaron un poco, así que mi opinión es que es ideal a partir de los 7 años aprox.

Después de las visitas, nos fuimos a comer a la Masia Sagués, a 4 minutos de l’Espluga. Comimos genial, un menú degustación, en una glorieta al aire libre y con un parque genial para las niñas justo al lado. Después nos fuimos a descansar al camping y a coger fuerzas para visitar Prades Aventura por la tarde. Se trata de un parque de aventuras (a 1 minuto en coche desde el camping, podéis ir andando si lo preferís) con actividades perfectas para todas las edades: desde mini golf, juegos gigantes, tiro con arco, carros y quads, escalada… También podéis reserva a parte si quereis hacer paintball o actividades para más mayores y en grupo. En su web podéis ver toda la info. Las niñas quedaron encantadas y lo disfrutamos mucho.

 

Rebentaícos, pero con hambre, fuimos andando hasta el pueblo de Prades, para pasear por las calles, la mítica plaza (comprar magdalenas que me habíais recomendado todas en el forn montral para desayunar al día siguiente) y cenar en el restaurante la botiga. Os podéis imaginar que cuando llegamos al camping las niñas se quedaron dormidas en seguida 😉

Día 3:

Nos levantamos, desayunamos e hicimos el check out del camping Prades. Con la furgo a tope nos fuimos hasta l’ermita de l’abellera, una ermita preciosa en medio de la montaña de Prades. Allí Carlos, el responsable de la oficina de Turismo de Prades, nos la abrió para poder verla y explicarnos la historia de la ermita. Además pudimos disfrutar de unas vistas increíbles desde arriba. Esa mañana llovía, pero desde ahí se pueden hacer excursiones preciosas si pasas más días por la zona.

Nosotros nos subimos a la furgo y llegamos hasta Alcover. Allí visitamos el Museu d’Alcover, donde tuvimos la suerte de encontrarnos con Míriam, que nos hizo una visita increíble y súper preparada para peques. Tocaron, manipularon, buscaron e incluso crearon su propio fósil del tríasico. Para nosotros también fue súper interesante descubrir cómo fue posible que encontraran un fósil de un pez en medio de las montañas de Prades. Nuestro finde estaba a punto de terminar, pero antes de volver a casa, saliendo de Alcover, paramos en el restaurante Mas Rosich para comer y ahora sí, aprovechar la siesta de los peques para volver a casa. 

Fue un fin de semana increíble, ya veis que no paramos, y ¡la de cosas que nos dejamos por hacer! Prades es un sitio genial para visitar, para disfrutar de unas vacaciones en familia, así que si estáis buscando destinos de montaña y lleno de actividades para hacer con niños, aquí tenéis una súper propuesta. 

No puedo terminar el post sin antes agradecer a Turisme de Costa Daurada por hacer posible este viaje, por este planning tan personalizado que nos preparó y a todas las magníficas personas que nos encontramos durante el viaje y que nos trataron tan bien. 

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