Menú BLW

¡Hola a todas! Hoy os traigo un post que me habéis pedido muchísimo: propuestas de menú aptas para BLW.

Antes de nada dejar claro que no soy ni nutricionista, ni profesional de la salud, con lo que, lo que os dejo en este post son ideas de nuestros platos de la semana. En ningún momento pretende ser un modelo de dieta que seguir, si no más bien un post dónde coger ideas para cocinar los días que no sepáis que hacer. 

También os invito a ver los otros post sobre BLW (aquí) que he escrito en el blog contando nuestra experiencia de la lactancia a los sólidos. Desde siempre hemos seguido dos premisas que nos han funcionado muy bien a nosotros: comer todos lo mismo y comer todos juntos. No sé si ahí está la clave del éxito pero a nosotros nos ha servido con las dos. Cada niño es un mundo y cada familia y su situación también. Hay niños que les cuesta más dormir y otros que les cuesta más comer, así que el único consejo que puedo daros (como madre de niñas que de dormir más bien poco), es mucha paciencia, mucho amor y confiar. 

¡Vamos allá! Ya os avanzo que cada día de la semana comemos lo mismo. Siguiendo el ritmo de la escuela. Es decir, cada lunes comemos lo mismo, los martes, los miércoles… De este modo el niñ@ se sitúa mucho mejor en el espacio y el tiempo. Así que aquí tenéis algunos de nuestros platos principales entre semana:

Un gran clásico para empezar la semana: lentejas con arroz. Hacemos un sofrito de cebolla y verduritas. Añadimos las lentejas y en el último momento unas cucharadas de arroz hervido. 

Otro gran hit de la semana, son los macarrones con salsa de tomate y verduras o carne. Dependiendo de cómo vayamos de ingesta de carne esa semana hacemos una cosa u otra. Siempre me decanto por macarrones en vez de otro tipo de pasta porque es mucho más fácil de coger (tanto con la mano como con el tenedor).

Ahora que ya empieza el buen tiempo, empezamos con las ensaladas frescas. Éste día en concreto preparé una ensalada de quinoa con tortilla francesa, aceitunas, pepino, tomate Cherry, aguacate y maíz. Y aquí va mi truco (o al menos algo infalible con las mías): si les presento la ensalada toda mezclada el fracaso está asegurado. En cambio si se lo presento como en la foto: todo separado no hay problema!

Una propuesta de verdura: brócoli revuelto con huevo y arroz blanco. Con Valentina hemos tenido retroceso en el tema de la verdura. De pequeña no había problema, igual que con Julieta, y a partir de los 3 empezó a ser más selectiva con la comida. Es algo natural y típico en esta edad, así que mientras fuera comiendo las raciones de verdura que considerábamos necesarias no la forzamos. Ahora, viendo comer otro tipo de verdura a su hermana se ha vuelto a animar a comerla y se da cuenta de que le gusta. Así que como os contaba al principio, todo son etapas y hay que confiar y tener paciencia. 

Como os decía, el hecho de comer todos lo mismo y todos juntos creo que juega bastante a favor en momentos como estos. Evidentemente nunca hemos forzado a comer a nuestras hijas, pero tampoco hemos hecho otro tipo de plato. Si no quería comer, no comía, pero no hacíamos nada más. Llegaban con más hambre a la merienda. Para merendar siempre hacemos fruta, frutos secos y/o bocadillo. Excepto los viernes que ese día puede escoger lo que quiera. 

Y aquí os dejo algunas propuestas de desayuno:

Vamos combinando: yogur con cereales de avena, tostadas con tomate y jamón, tostadas de aguacate, tomates, fruta… Con bebida de avena. Ellas saben lo que hay de desayunar y cada mañana me piden lo que les apetece. (bueno, Valentina. Julieta todavía no habla así que nos entendemos por señas 😉

Otras cosas que creo que os pueden ser de utilidad:

  • Alfombras de pvc para proteger el suelo. Las nuestras son de Tutete, allí las podéis encontrar. Son las mejores que he encontrado. Combinan perfectamente funcionalidad con estética. Son suficientemente grandes para que todos los proyectiles no caigan en el suelo, y podéis escoger el color en función de la deco de vuestro comedor.
  • Si vuestros hijos toleran los baberos, genial os ahorrareis mucho en limpiar. Si como las mías no los quieren ni en pintura, el mejor consejo que os puedo dar es que no forcéis: eso hace ya de entrada que la experiencia con la comida sea mala. Yo cuando son comidas que se que se ensucian muchísimo les pongo una camiseta vieja, y cuando es verano directamente sin ropa.
  • No les hemos dado de comer nunca (en muy raras ocasiones) siempre les hemos facilitado los cubiertos y han pasado de comer con las manos a comer con los cubiertos.  

Y creo que no me dejo nada, cualquier cosa no dudéis en dejármela en comentarios, aquí o en Instagram! ¡Hasta la próxima!

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