Els tions de Mura

Este fin de semana hicimos una excursión a poco menos de una hora de casa. Nos fuimos hasta el pueblo de Mura, un plueblecito precioso que por estas fechas es invadida por una gran cantidad de tions. 

Para los que no sepáis qué es, un TIÓ es una tradición catalana que consiste en dar golpes mientras se cantan unas canciones a un tronco de navidad que después «caga» regalos a los niños la noche de navidad. Explicado así suena ridículo, pero la verdad es que es una tradición muy querida y vivida por los más pequeños de la casas. 

Pues bien, en el pueblo de Mura, entre principios del mes de Diciembre y hasta finales de reyes podéis encontrar decenas de estos personajes escondidos por cada unos de los rincones. Mura de por sí, ya es un pueblo precioso y digno de ir a pasar un día en cualquier época del año. Sus casas, sus calles y su río bien merecen el largo camino lleno de curvas que tienes que hacer hasta llegar. Como con todo, en estas fechas, es un buen plan que nos proponga nuestro calendario de adviento, pero tenéis que tener presente llegar pronto para no encontraros cola en la carretera o tener problemas para aparcar.

No cabe de decir que lo ideal es ir fuera de puentes y festividades para huir de grandes aglomeraciones y también, que si queréis comer dentro del pueblo de Mura reservéis con bastantes semanas de antelación. 

Cuando llegas, justo en la caseta de información ofrecen un mapa a todos los niñ@s con los puntos dónde pueden ir encontrando todos los tions escondidos y un listado con los nombres.

Si como nosotros os quedasteis sin mesa, un buen plan siempre es hacer una butifarra a la brasa en los puestos que encontraréis en una de las plazas principales o al lado del río. También encontraréis paraditas de la escuela del pueblo donde por 2 o 3 € podréis decorar vuestro propio tió. Sin duda un plan genial para disfrutar de estos días de adviento, aunque como os he dicho los tions están expuestos hasta el 6 de enero.

Estos días, y mas sobre todo a raíz de los stories de ayer durante nuestra excursión, muchas me escribisteis preguntando cómo lo celebrábamos nosotros. Ya que os removía un poco como seguir celebrando esta tradición tan bonita sin sentir que estabais mintiendo descaradamente a vuestros. Y es que claro, hacer creer que un trozo de árbol caga regalos es complicado. Aunque quizás no más que hacer creer que 3 personas reparten regalos a todo el planeta en una sola noche. Quizás el kit de todo es dejar de pensar que «estamos haciendo creer».

En nuestro caso, el primer año que tuvimos tió lo fuimos a buscar a la montaña. Ya que también lo puedes comprar en una feria de navidad o irlo a buscar al trastero. Ahí ya «el aliño» que cada familia quiera poner. Nuestro tío desde el primer año que lo encontramos, ha estado en casa. No en el comedor por supuesto, pero algunos años lo hemos guardado en el trastero y cuando Valentina ha bajado a por la bici o lo que sea, lo ha visto. Del mismo modo que ve los adornos de navidad guardados o la ropa de verano cuando es invierno. 

No fue hasta ayer que de la emoción de tanto tió junto, nos dijo «¿¿por qué no podemos nuestro tió en el comedor??» Y ya está. A partir de aquí, ella le puso la manta, el plato y las pelas de mandarina. Es decir, todo el ritual, paso a paso sin dejarse nada. Al final, de eso se trata las tradiciones.

¡Incluso le hizo una cara con las piezas de Grapat! Que después quito porque «mamá queda un poco raro…». También hubo un momento que nos dijo que lo quería «cagar» ya, y nuestra respuesta fue que si ella quería jugar con el adelante, pero que la tradición dice que el tió solo se caga la noche de navidad. Siempre poniendo el énfasis en nosotros y en la tradición, no en el «ser mágico».

Lo cierto es que a medida que han ido pasando los años nos hemos ido forjando nuestra idea de la navidad y vamos encontrando el hueco en el que nos sentimos más cómodos. No es fácil con todos los impute que reciben de la sociedad o por la calle, pero lo cierto es que hacer el taller sobre la magia/mentira de la navidad nos ayudó mucho. 

Resumiendo, nuestro actitud hacia la navidad siempre es la de vivirla del mismo modo que vivimos el resto de las tradiciones. No nos hace falta explicarle que la castañera es una mujer disfrazada, lo entiende a través de cómo lo vivimos el resto. Como un juego. Y desde esta visión vivimos la navidad. ¿Verdad que no hace falta que les digáis a vuestros hijos cuando jugáis que la comida es de madera, o que el fuego de la cocinita no quema? Pues con la navidad tampoco. Hay cosas que no decimos pero que quedan dichas. 

Todo se hace evidente a través de nuestra actitud, y el niño a medida que crece y con él su capacidad madurativa; va entendiendo y asimilando todas las dimensiones de aquello que vive sin necesidad de tener LA charla. Vive una navidad no centrada en un día de regalos, no centrada en una lista por entregar de regalos por recibir, si no por mil y una tradiciones, rituales, actividades, quehaceres que se repiten una y otra vez, año tras año… Y cada año las vive de un modo distinto porque es una persona distinta. Y quizás de este modo conseguimos que la Navidad siempre sea vista como un época ( y no día) precioso, en el que compartir, celebrar, preparar y recordar lo bonito que es vivir la vida juntos. 

Espero que os haya ayudado a todas aquellas que me escribisteis removidas, y al resto que encontréis en este post una bonita actividad para pasar el día en familia.

6 Comentarios

  1. Mireia diciembre 16, 2019 - 3:50 pm

    Hola! Hablas de un curso q hiciste. Cual fue?? A nosotros nos mueve el tema y hablamos tb de tradición, pero a veces salen preguntas q no sabes como contestar..! Por cierto, nuestro tió tb vive en el trastero y Aloma lo explica tan a gusto cuando alguien le dice si ya ha llegado su tio o si lo ha ido a buscar al bosque. Lo adora! Duerme con el y todo 🙂

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    1. estoreta diciembre 16, 2019 - 9:47 pm

      Un taller que hicimos sobre la magia mentira de la navidad en petita mimosa,;)

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    2. Nuria noviembre 5, 2020 - 9:52 pm

      Me ha encantado!! Sobretodo porque como alternativa al concepto de “día” de Navidad me planteo seguir algo parecido, me gustaría per veremos, como dices son muchos imputs y una mirada muy diferente para el resto la familia.
      En cuanto al plan me encanta pero al no tener coche , ni carnet…. difícil… si se te ocurre algún plan para personas no motorizadas genial!!

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  2. Judit diciembre 16, 2019 - 11:14 pm

    Hola! El dia que cagais el tio, Valentina no os pregunta cómo puede ser? Es decir ponéis los regalos delante de ella o lo hacéis “sorpresa”? Gracias!

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  3. Julia diciembre 20, 2019 - 3:50 pm

    Hola Ester! Comparteixo molt tot el que expliques sobre com ho viviu. EL que a mi encara em genera dubte és com fer-lo cagar, per viure la tradicio pero no caure en la mentida. Com ho feu vosaltres? No porta regals, o els infants veuen com poseu els regals, o son una sorpresa…?

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  4. Núria diciembre 22, 2019 - 11:48 pm

    Hola Esther, m’agradaria afegir que el antigament, es feia cagar el tió als més nenuts de la casa perquè des de després del sopar del 24 de desembre fins a les 12h de la nit, que és quan es començava la missa del gall, d’alguna manera s’havia d’entretenir a la mainada i no s’adormissin.

    També, el tió no es feia cagar únicament per portar regals als petits, sinó que el que bàsicament portava el tió eren les conserves de tot l’any i el menjar, tipus torrons, que es premien al llarg dels dies de les Festes de Nadal.

    I finalment, el tió amb cares és molt recents. Abans els tions eren soques de suro, caixes, etc.

    Dit això, Bon Nadal!

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