Bimaternidad ten piedad

Así terminaba uno de mis posts hace apenas un año. A escasas semanas de dar a luz de Julieta os escribía (aquí) unas líneas contando los miedos que toda madre siente al darse cuenta que todo está a punto de volver a explotar. 

Ha pasado un año ya de aquello y hoy me gustaría hacer balance de estos últimos 365 días. Me recuerdo asustada y con el botón de alerta en modo ON. Si estas lineas pueden ayudar a alguna madre que esté a punto de adentrarse en la bimaternidad me daré por satisfecha. 

Si como yo vivisteis una primera maternidad complicada, difícil y nada de manual seguro que entenderéis el «miedo» que se puede llegar a sentir de volver a vivirlo. De hecho, no han sido ni uno ni dos ni tres, los mensajes de algunas de vosotras preguntándome cuál había sido el momento para decidirse ir a por otr@. 

Nosotros siempre supimos que no queríamos una sola hija, y que si la vida nos brindaba de nuevo la oportunidad, queríamos más hij@s. LA crianza de Valentina no fue fácil: primerizos, si apenas ayuda, sin tribu, sin amigos con hijos… el consuelo y el apoyo brilló por su ausencia. Pero aún así teníamos claro que no queríamos que V fuera hija única. Los dos anhelábamos esos «momentos de hermanos» que ninguno de los dos había vivido y desea vivir a través de los ojos de nuestras hijas. Y llego un punto en el que nos dijimos: » si lo tenemos tan claro, no lo alarguemos más!» En tono de humor, si no vamos a dormir, que sean los mínimos años posibles 😉

Foto de Norma Grau

Lo más curioso de todo es que la vida, como siempre, nos tenía sorpresas guardadas. La vida nos regaló una bebé llena de luz, sana y con una «calma» que permitió a nuestra familia recomponer las piezas que siempre saltan por los aires cuando llega un nuevo miembro. No fue fácil, pero paso rápido. Muy rápido. Si tengo que dar un mensaje breve alas futuras bimadres es que lo duro, ya lo conoces, aunque es mucho más intenso y rápido. 

Me habéis escrito muchas preguntando por los posibles «celos» de Valentina. Celos es una palabra que no me gusta porque lleva algo negativo en ella, y es tan lícito que se sientan a disgusto… Era (¡y es!) tan pequeñita. Ha sido una etapa dura y tan íntima que se la hemos reservado a ella. Hemos aprendido mucho, los 3, de la llegada de Julieta. Una vez leí que el segundo hijo llega a una familia completa, y que el primero sufre «un pequeño duelo». Y así lo hemos vivido, con mucho amor, con mucha comprensión y con mucha paciencia. Como os he dicho, todo pasa tan rápido, y el saber que pasará hace que lo lleves todo con muchísima más calma. 

Ser madre de dos me ha hecho llorar muchísimo, no os voy a engañar. Lidiar con el sentimiento de culpa constante es duro. Saber que ya no le ofrecerás nunca más la plena dedicación al primero duele, pero no poder ofrecerle ni la mitad de lo que habrías hecho al segundo también. Y entre estos sentimientos de culpa y el amor tan grande que sientes ¡de golpe! por ese segundo y por ver a tus dos hijas juntas te van volando las semanas. 

Y te das cuenta que no sabes las semanas que tiene tu hija, ni qué horóscopo es, ni cuándo le toca la siguiente vacuna, ni el tiempo que lleva durmiendo y por supuesto las veces que te has levantado por la noche. Por que te da igual. 

Porque ahora eso solo son números, y sabes que no tienen importancia, en absoluto. Que lo que cuenta es el ahora y aunque a veces es muy jodido (y hasta que no se van las hormonas de la cuarentena más) sabes que pasarán. Que un día estarás preparando su primer cumpleaños pensando que es surrealista. Que en qué momento has cambiado a talla 5 de pañal, y que por favor, por favor que esto no vaya tan deprisa. Que tu quieres aprovechar más la etapa de bebé y que aunque sigas sin dormir como con la primera, te da igual. Porque ya lo sabes, sabes que pasará igual que todo lo bonito de esa época que de golpe se esfuma y te da un chorro de realidad cuando miras vídeos y fotos y te das cuenta de que te habías olvidado. 

Foto Annie de La Paz

Hace unos días me sorprendí mirando vídeos con Valentina la de cosas que mi mente había borrado. Y sentí tanta pena… Odié ese ritmo frenético que nos impulsa a correr, a pensar en lo que haremos después, a no dejarnos disfrutar del ahora. 

Y todo esto te lo enseña un segundo hijo. Con Valentina, sentí muchas veces que quería que pasaran las semanas. Como si con el paso de las semanas «aquella mala racha» pasaría y volveríamos al estado del control total. Y aprendes que el estado del control total nunca vuelve, que eso y la maternidad son como el agua y el aceite. Pero, ¡sorpresa! de golpe descubres con la bimaternidad que este estado te encanta, te apasiona, te hace sentir viva. Y que como un día le leí a Victoria Peñafiel ENGANCHA

Si, engancha. De golpe te invade una pena, de llantos a borbotones cada vez que guardas o das ropa de bebé. Que la sola idea de no volver a estar embarazada, de parir, de dar el pecho o de tener un bebé en brazos hace que se te inunden los ojos. Te vuelves una auténtica yonqui del olor que desprenden esos 3 quilos de amor. 

Y entonces te da igual todo, no dormir, ducharte por partes, que tu moño tenga vida propia y todas esas cosas que ahora te parecen tan banales. Porque sabes que lo que estás viviendo es tan puro, tan mágico y tan efímero que decides exprimirlo al máximo sin importarte nada de lo que antes ocupaba los primeros puestos de tu lista. 

Así que futura bimadre (¡o madre!) que me estás leyendo. CONFÍA, todo saldrá bien. No volveréis a ser los de antes, te lo aseguro, pero de todas esas piezas que salgan a mil por hora el día que llegue vuestro pequeño se formará algo enorme que te dejará sin aliento.

21 Comentarios

  1. Aicha octubre 22, 2019 - 3:03 pm

    Wow! Estic a 4 setmanes de convertir-me en bimami i m’has fet plorar 💕 Quina gran aventura això de ser mare

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  2. Paula octubre 22, 2019 - 3:27 pm

    Precioso!! Gracias por compartir

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  3. Jess octubre 22, 2019 - 3:46 pm

    Me ha encantado!! Seguro lo volveré a leer cuando me queden menos semanas para la llegada de #baby2 ❤️

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    1. Ariana octubre 23, 2019 - 9:05 am

      Aiiii por favor que bonito! Con una hija de 6 meses me planteo como tú lo hacías, la bimaternidad. Y da algo de vertigo pero luego huelo a mi bebé y pienso que esto no puede acabar aquí, que necesito mucho más de esta maravilloso que es tenerla en brazos

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  4. AliA octubre 22, 2019 - 4:18 pm

    Que razón tienes…y además que la vida no para porque tu seas bimadre y tengas mil cosas en casa. Te puedes mudar a otra ciudad, perder a un ser querido importante entre medias, cerrar etapas profesionales…todo esto sin planificar y aún así, sobrevives. Supongo que es cierto eso de lo que no te mata, te hace más fuerte 😉
    El otro día le estaba dando un beso de buenas noches a mi hija pequeña de casi 5 añazos ya y aún me olió a bebé, fue un impacto precioso.

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  5. Raquel octubre 22, 2019 - 5:22 pm

    Precioso!!

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  6. Laia octubre 22, 2019 - 5:26 pm

    A mi tb mhas Fet emocionar i plorar. La Teva V en recorda molt a la meva primera maternitat, molt mes dur del que mai havia pensat i volent que passes tot mes rápid. El segon q ara fara 6 mesos ENS ha regalat aquesta calma que dius i disfrutantlo a tope pq saps que passa i pq (gracies gracies i gracies) els principis han sigut molt mes facils. Les nits de no dormir están allá (jo amb aixo una mica ingenua pq vaig pensar i tenía lesperança q el segon em sortiria ben dormilega jajajajaja de Fet… Encara la tinc lesperança) i lagotament sobretot fa que els moments de «gelos» siguin durillos pero dp es Ben real que lamor incondicional que sents i aq força de la VIDA amb majuscules que pot amb tot fa que sentís que repetiries cada moment amb els ulls tancats x arribar on ets ara.
    Gracies x escriure-ho tant bonic. Es maco saber-se acompanyat, saber que no s’esta sol. Un peto

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  7. Lore octubre 22, 2019 - 5:58 pm

    Avui fa 20 dies que sóc bimare. Els primers dies van ser realment durs… El germà «gran», que just ahir va complir 3 anys, ho havia d’encaixar, i jo, amb una cesària, ni tan sols podia abraçar – lo cada cop que em deia literalment «mama estic trist» o «deixa la Mara»… Què dur, que complicat haver de superar aquests moments quan hauria de ser felicitat absoluta😢
    El pare i jo ens consolem pensant que ho hem fet per ells, que arribaran els moments de complicitat, de rialles a taula, de jocs i confidències i quan recordem aquesta etapa tindrem un somriure als llavis però no ens resignem a perdre ara cap moment pensant que amb el temps serà millor, no! Ara no és fàcil, però no deixa de ser bonic, no deixa de ser un temps que passarà més ràpid del que inevitablement voldrem.

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  8. Carla octubre 22, 2019 - 9:23 pm

    Mañana hará una semana que soy bimadre !!! me has emocionado muchoooo !!!

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  9. Aran octubre 22, 2019 - 9:56 pm

    Gracias. Otra vez. En este tipo de post, más personales, siempre me emociono, eres capaz de poner por escrito mis sentimientos.
    Aquí una bimadre llena de culpas con un bebé de 3 meses dormido a mi lado. Me ha encantado todo…tan real…
    Intentaré disfrutar a tope que ya siento la velocidad a la que va todo.

    Gracias de nuevo

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  10. Ana octubre 22, 2019 - 9:59 pm

    A tres semanas de la bimaternidad!mil gracias Esther, no podías describirlo mejor! Los miedos, la culpa…gracias por los ánimos y tus bonitas palabras!!!!!

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    1. Raquel octubre 22, 2019 - 10:34 pm

      Precioso. Mil gracias por tu reflexión… ¡igual hasta nos animamos a repetir!
      Muy identificada con la experiencia con nuestro primer hijo, duro, intenso, agotador… pero hemos aprendido de ello . En el fondo ,luego miras atrás y sientes mucha nostalgia de muchos momentos , y como comentas, el pensar que ciertas cosas no vas a vivirlas más (estar embarazada, parir, dar el pecho…) también me da mucha pena. Es una decisión difícil.

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  11. Amaia octubre 23, 2019 - 6:34 am

    Precioso escrito…
    Yo soy «bimadre» porque he dado a luz a mis dos amores pero el primero murió con 9 meses de vida., mi estrella…

    Cuando leo y veo a «bimadres» me entra un dolor tan profundo que me hace ahogarme… Y siento tanta pena de no poder sentir todo eso que has explicado tan bien que me duele el alma… Y me imagino como hubiera sido si todo hubiera ido bien…

    Pero ahora tengo a mi pequeño arcoiris que ha venido para salvarnos y para sacarnos de una oscuridad que ha durado más de ocho años… Y aunque la pena siempre está y estará ahora también tenemos felicidad…

    Así que si, hay que aprovechar cada momento y vivir el ahora…

    Gracias…
    Amaia.

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  12. Inma Vélez octubre 23, 2019 - 6:46 am

    Oh, Esther, qué post tan maravilloso!! Llevo 6 meses siendo BImami y me he sentido tan identificada!! Hay momentos que me siento realmente sobrepasada y creo sinceramente que estoy perdiendo un poquito la cabeza… Pero luego las miro interactuar, cómo se quieren, cómo juegan!! Y yo me muero literalmente de amor! Valentina y Julieta son muy afortunadas de tenerse la una a la otra 🙂 Y a los padres que se desviven por ellas!! Un beso fuerte, familia

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  13. Elisabet Felip octubre 23, 2019 - 7:40 am

    Esther!!uauu quin escrit!! En menys d’’un mes seré bimare!!i m’invaeixen molts sentiments, per una banda tinc moltes ganes de parir i per l’altre por de la reacció del meu gran de 22 mesos, i no arribar a tot!! La panxona ja em molesta, però també penso en la nostàlgia de si serà l’última vegada de sentir tot això que se sent estant embarassada!!vaja un munt de sensacions!! Gràcies per l’escrit!! Espero poder experimentar-ho com ho expliques!!un pto bonica!!

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  14. Gemma octubre 23, 2019 - 8:42 am

    Totalment d’acord!!!
    Nosaltres tampoc vam tenir gaire bona experiència amb la primera (part i postpart complicat, no dormir, moltes mastitis, mals humors…) Però amb la segona filla t’ho prens tot tant diferent…passa tot tant ràpid.
    Fins i tot vaig voler gaudir del part a tope perquè sabia que no n’hi hauria d’altre…miro sense parar cada cosa que fa la petita perquè sé que s’oblida i mai més tindré un bebè tant petit amb mi…
    Gràcies per descriure-ho tant bé, Esther!

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  15. Anna octubre 23, 2019 - 9:24 am

    Bon dia, em sento tant identificada amb les teves paraules… estic embarassada del segon… Amb el primer tens unes espectatives, que no es compleixen., i penses que has fet malament, peruqè el teu fill/a no es capaç de dormir per la nit, o qualsevol soroll o canvi d’ambient el desperta… i al teu voltant tens gent que només et diu que no l’acostumis a la motxilla, o als braços, però per nosaltres és la nostra ‘salvació’. Ara farà tres anys al febrer, i com vosaltres vam decidir o ara o mai… les pors a que no torni a dormir per la nit son enormes, la veritat es que estic ‘cagada’ , però ens ho prendrem amb calma i paciència. No se com serà, naixerà al febrer, però crec que ‘l’experiència’ ja la tenim, i el més important… TOT PASSA!
    Gràcies

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  16. Laia C octubre 23, 2019 - 10:04 am

    Esther, m’has fet emocionar, una vegada més. M’encanta llegir-te, em sento identificada un munt de vegades amb el que dius. Amb la meva parella volem anar a buscar un segon fill (el meu petit té 2 anys) i d’una banda m’invaeixen totes aquestes pors que tant bé descrius en el teu post, i per altra banda , en tinc moltíssimes ganes. Gràcies per escriure!!

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  17. alicia octubre 23, 2019 - 11:34 am

    wwuuuaaauuuu…
    Hace ya un añito y 3 meses que nació mi segunda niña y he llorado con tus frases.. que pasada!!
    Las mias se llevan 5 años y todo el mundo opina que si es mucha diferencia, que si los celos, que si yo que sé..
    Cada hogar decide lo suyo y eso ya lo sabemos de sobras, porque con nuestra primera maternidad ya hemos hecho frente
    a todas las tonterias que nos llegan a decir, tanto familiares como desconocidos.
    Mi experencia es exacta como la describes, con la primera era como que queriamos que ya llegase el siguiente nivel, andar, hablar o jugar, etc.. que estrés.. ahora que lo pienso,.. siempre esperando a que terminara una fase.
    Puede ser , porque pensábamos que el objetivo era en que volviese aquella vida que conociamos? que controlábamos?
    que nos resultaba más cómoda? Pero NO! la vida real es esta, el caos, las risas, el llegar tarde,.. el limpiar comida de paredes, jajaja
    Con la segunda nuestras vidas se llenaron de vida, de amor y calma, y de no querer que acabara ninguna fase,
    bimadre es decir: desde cuando se sienta sola? desde cuando gatea? desde cuando escala el mueble,, jajajajaj
    no me creo que antes no pudiera disfrutar de cada etapa, me alegro de que la vida me haya brindado una segunda oportunidad para llenar mi vida d enuevo con otra perpectiva.
    y lo mejor de todo que la mayor es una gran mini-mamá que la vigila constantemente, es más protectora que yo.
    que lujo!!

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  18. Marta octubre 23, 2019 - 7:11 pm

    Precios, gràcies. És molt agradable llegir-te.

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  19. Laia octubre 24, 2019 - 3:24 am

    Molt identificada amb el que escrius. La segona (15mesos) també ha sigut per mi aquesta dualitat entre que tot passa ràpid i anar de vòlit barrejat amb una sensació de calma extranya (això no significa que sigui una nena tranquila però si comparo amb el primer -4anys- és certament més independent i m’ho ha posat més fàcil). Visca els duos i les dualitats!

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