Escapada en otoño con niños

Otoño nos regala un cambio en la naturaleza impresionante, y las ganas de observarlo y vivirlo los fines de semana aumentan. Si lo que buscáis es una escapada en familia y apta para niños ¡este es vuestro post!

Este finde os enseñé un poquito en stories, y fuisteis tantas las que me escribisteis que al llegar me puse a escribir para no perder detalles. Os lo dejaré dentro de la categoría de Planes en familia, donde también podéis encontrar muchas mas propuestas. 

Para ello, el destino ideal es El Berguedà. El festival de colores está asegurado, ya que este finde empezaban ya a despuntar y pronto lo podremos disfrutar en su esplendor. Es la perfecta excusa para disfrutar de la naturaleza, de sus frutos (como las setas), de sus pueblos y de su gastronomía. Os hago un pequeño resumen de lo que ha sido nuestro fin de semana. 

El sábado salimos de casa rumbo a Montmajor, el pueblo con mayor extensión de todo El Berguedá. Nuestro objetivo era visitar el Museu del bolet.

 

Allí empezamos a hacer un «tastet» de lo que sería nuestro fin de semana. Después de un audiovisual donde conocimos un poco más de la zona, pudimos visitar el pequeño museo que guarda más de 200 réplicas de setas hechas a través de arcilla por una habitante del pueblo. Esta genial para ir con peques y además cuenta con un cuento (escrito por los niños del pueblo e ilustrado por Roser Capdevila). Además seguro que os interesa saber que el próximo fin de semana (19/10) hacen la primera feria del bolet en Montmajor y tienen puertas abiertas en el museo. 

Seguimos nuestra ruta hacia Berga. Allí disfrutamos de lo lindo de un vermut y un menú degustación de «La cuina del bolet«. Para todos los que sois amantes de la gastronomía y en concreto de las setas, seguro que os interesa esta época en la que podéis visitar numerosos restaurantes de la zona y disfrutar de los menús que han preparado con las setas como protagonistas. Aquí tenéis más información. 

Aprovechamos para estrenar la nueva trona que nikidom había presentado esta misma semana, y tengo que deciros que de momento le damos un 10. La pueden usar las dos, es ultra compacta y se adapta a todas las sillas. ¡No se puede pedir más! Os dejo el link aquí por si estáis en busca de una. 

Pasamos la tarde (bajando la comida) por el pueblo de Berga. Nos hizo un tiempo buenísimo y pudimos disfrutar de sus calles.

A media tarde llegamos a Els Roures, donde pasaríamos la noche en uno de sus 5 apartamentos y también donde cenaríamos y desayunaríamos siguiendo la ruta de «la cuina del bolet». Muchas me lo habíais recomendado y la verdad es que es un sitio increíble. En un lugar privilegiado, con muchísimo encanto, la comida de 10 y la familia que lo lleva nos trataron genial. 

Desde allí puedes hacer excursiones sencillas, tienen animalitos, un parque infantil y un avellano enorme que hará que vuestros hijos llenen cestas y luego las abran allí mismo para tener una merienda riquísima.

¡Llevad ropa de abrigo, que a la que baja el sol, se nota!

El domingo nos levantamos y después de un buen desayuno nos pusimos en ruta de nuevo hasta Bagà. Allí habíamos quedado con los chicos de Arakatu. Contactamos con ellos a través de la asociación de Valls de Pedraforca que nos ayudaron a encontrar una empresa de actividades. Queríamos hacer una salida cortita para encontrar setas, que las niñas no se cansaran y Arakatu nos hizo una salida a medida. Nos llevaron en coche hasta el final de un sendero donde nos pusimos a caminar para empezar la búsqueda. No me preguntéis por el sitio que estás cosas ya sabéis que…

No encontramos muchos rebollones (níscalos) pero sí los suficientes «camagrocs» para hacer una tortilla para la cena. Arnau y Marta nos trataron de lujo, encandilaron a Valentina que se convirtió en una auténtica cazadora de bolets. Imaginaros si estábamos encantados que se nos fue la hora y tuvimos que espabilar para salir del bosque. Teníamos mesa en otro restaurante en Gósol, a unos 40 minutos para probar otro de los menús a los pies del Pedraforca. 

El camino hacia Gósol fue precioso y recordé cuando hace 20 años (veinte años omg) estuve de campamentos allí. EL Gósol comimos de lujo (¡y muchísimo!) y después aprovechamos para pasear, comprar una cesta de mimbre para las setas de Valentina y disfrutar de las vistas y del aire antes de volver para casa.

Ha sido un finde espectacular, las niñas se lo han pasado de fábula y ya preguntar cuándo volveremos a la montaña en búsqueda de más setas. Os recomiendo 100% esta zona: es ideal para familias y en esta época podréis disfrutar de una gastronomía increíble. Además, el próximo fin de semana, además de la feria del bolet que os he comentado arriba, el domingo hay «trobada de gegants» en Espinalbet. Ya veis que por el Berguedà siempre encontraréis propuestas culturales para todos. 

Escapada patrocinada por Hosteleria i Turisme Berguedà

1 Comentario

  1. Lapapele octubre 15, 2019 - 6:45 pm

    Muchísimas gracias por las recomendaciones. El otoño se presta muchísimo a este tipo de planes 🙂

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