Un rincón en el taller

¡Buenas noches! El último post de la semana va de Deco, que sí, soy consciente que este tema lo tengo un poco apartado, así que prometo ponerme las pilas!

Como os he contado algunas veces, y seguro que las mamis en la sala me entenderán, resulta muy pero que muy difícil recuperar tus antiguos hobbies con la llegada de un bebé en casa. Primero porque las necesidades que tiene no te permiten hacer nada más que no sea estar pendiente de él, y cuando tienes algún minuto duermes.

Poquito a poco, el tiempo va pasando y la exigencia (entendamos por comer, dormir y lavarlo) se empiezan a relajar, pero eso no hace que tu tiempo aumente. Toca controlar que no se estampe por todas partes, que no se haga daño, le propones mil actividades para estimularlo y sobre todo: tu bebé quiere estar el 100% del tiempo contigo, quiere hacerlo todo contigo. Así que lo de hacer hobbies por tu cuenta no entra dentro de sus planes. 

En mi caso, no ha sido hasta hace bien poco, a sus 15 meses, que Valentina empieza a tolerar estarse un ratito sola jugando si yo, evidentemente, estoy en la misma habitación. Es por ello que nos hemos pasado innumerables horas en la Play Room (bendito el momento en que se me ocurrió montarla) en la que ella juega, y yo me siento, la observo, leo, miro Instagram… 

Así que un día se me ocurrió que por qué no ella venía a “mi sala de juegos”, es decir, el taller. La primera vez que me puse a coser una corona de cumpleaños, tarde 30 minutos y os puedo asegurar que no había nada en su lugar. Me vació todas las cajas de telas, de hilos, sacó todos los libros, saltaba entre los caballetes de la mesa, fue terrible… TE-RRI-BLE. Nunca mais. Más que relajarme me estresada de todo lo que tendría que recoger luego, así que cambié de táctica y opté por hacerle un rinconcito de juegos en mi taller, a ver si con esas, conseguía desviar su atención de mi falda y de mis telas.

Y funcionó. Bueno, no os creáis ahora que nos pasamos horas, me deja 30 minutos, no más. Ahora, los aprovecho al máximo ¡os lo aseguro!

Escogí un mueble en Vertbaudet, tienen una linea súper bonita y delicada con toques nórdicos. Esta estantería en concreto me encantó ya que seguía una linea Montessori: un mueble bajito, con diferentes estantes y armarios, todo a su alcance. Ella puede ver todo lo que he seleccionado para el rincón del taller y escoge a qué jugar. 

Evidentemente en el rincón del taller tenemos la creme de la creme en cuanto a juguetes: sus preferidos. Además como tampoco me pongo a coser cada tarde, si no que más bien es muy de vez en cuando, todavía tiene más ganas por jugar con ellos. 

Ella está contenta porque juega con sus juguetes preferidos estando yo en la misma habitación, yo estoy contenta porque he recuperado una parte de mi “yo anterior” que me encanta, y además tengo un mueble que me soluciona y a la vez encaja en el resto de deco de mi santuario, ay quiero decir de mi taller. ¡Hombre! es que ahí no podía entrar cualquier cosa! 😉

Os animo a que echéis un ojo al resto de mobiliario de Vertbaudet, esta estantería que escogimos nosotros en concreto ya no la tienen, pero tenéis esta en forma de casita súper parecida y que cumple con los mismos requisitos Montessori que os he descrito antes. 

Nosotros también nos hemos quedado con esta bolsa de almacenaje, de estilo nórdico, que nunca hay suficientes bolsas para guardar todos los trastos que se llegan a acumular, y eso que yo, no soy de acumular!

Espero que os haya gustado mi propuesta y que os sirva de ayudar, nos vemos la semana que viene y os cuento toooodos los saraos en los que he estado esta semana y los que me quedan. ¡Gracias por leerme siempre!

1 Comentario

  1. Núria Mayo 4, 2017 at 9:20 pm

    Bona nit!!!!!

    M’encanta l’última foto on Valentina està entre els caballets!!!!! 🙂

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