DIY: estantería rústica flotante

¡Hola de muevo chicas!
Esta semana hemos cambiado los lunes de DIY por los martes, cosas del directo. El caso es que hoy POR FIN os traigo el DIY que tanto os prometí: la balda de madera que túneamos para darle un estilo más rústico y desatado y que después colgaos sin ángulos. Antes de nada, ya quiero advertiros que el tutorial me ha quedado un poco más ya que lo he hecho después de haber terminado la balda. Esto es porque realmente no creíamos que nos iba a quedar tan bien, porque no lo pensamos y claro… después pasan estas cosas, que te sale una pedazo de balda y te las deseas para poder explicar como lo has hecho. Entonces, como de imágenes vamos a ir un poco escasos, voy a procurar explicarme muy muy bien. Vamos allá.

Partimos de la base de una madera de pino sin tratar. Podéis comprarlas en cualquier tienda de bricolaje o si tenéis alguna por casa mejor que mejor. Sobre todo, tenéis que mirar que sean gruesas, la nuestra tiene unos 5 centímetros. A mi me hubiera gustado que fuera más gruesa pero no la encontramos.

Paso 1: hacerle huecos

Eso va a quedar muy basto, pero con los materiales que tenemos por casa nos apañamos, así que cogimos un destornillador de los planos, y le fuimos dando golpes con ayuda de un martillo. Esta es la parte más compleja y de ella depende que la balda nos quede con un buen efecto de desagrado, así que no tengáis reparo en ser bastante brutotas. 

La gracia está en que hagais varias, tanto rectangulares imitando la madera partida, como más intensas y redondeadas. Nosotros incluso le dimos golpes de martillo para romper un poco con la finura rectangular. Esto prácticamente nos ocupó una tarde y la verdad es que conseguimos trozos muy bonitos. 

 

Paso 2: lijar

una vez ya hemos aporreando y arrancado toda la madera, toca el paso más pesado: lijar. Hay que lijar muy muy bien para que todos los trozos que hemos arrancado queden lisos, sin astillas, no trozos sueltos. Queremos una balda rústica, pero limpia y fina. Así que podemos ir lijando y a la vez limpiando con un paño de algodón todo los restos que nos vayan saliendo. 

En la foto lo he hecho como he podido, pero nosotros usamos lijas manuales para los trozos más pequeños y hundidos, y la lija Electric para redondear los costados y las puntas de la balda. Hay que lijar hasta que los costados queden así:

Después recordar de limpiar bien ara que no quede nada de polvo. Incluso podéis usar un trapo un poco húmedo para sacarlo todo definitivamente y después dejarlo que se seque.

paso 3: quemar la madera

Con ayuda de un grabador de madera electrice (lo compré hace mil años en Lidl en una de estas ofertas que sacan y todavía no lo había usado), le vamos haciendo pequeños toques en los huecos que hemos creado para conseguir todavía más este efecto de desatado y rústico. 

Si no lo tenéis no pasa nada, se puede hacer la balda sin este paso, pero realmente le da un toque. Yo de vez en cuando veo que lo vuelven a sacar y no es una herramienta especialmente cara, creo que me costó 12€, así que si algún día os pasáis y la veis, siempre está bien ir ampliando las herramientas para hacer DIY’s más apañados. 

Paso 4: pintar

Ya estamos a punto de terminar, ahora toca darle un toque de color, ya que el pino es muy clarito y así no tiene demasiado efecto desgastado. Yo usé barniz de roble que compré en Leroy Merlin. Os lo he puesto en la foto:

Le damos un par de capas en ambos lados y dejamos secar. Este es el paso que más impresiona ya que realmente el cambio de color es increíble. Podéis ver la diferencia entre la foto 1 y esta. 

y por último… lo que tanto os intrigaba a todas: cómo lo hemos colgado. Pues bien, cogimos la idea de las estanterías LACK de ikea que se cuelgan también al aire. Como la que tenemos en el recibidor. Lo que hicimos fue comprar tres ángulos como estos:

Los compramos también en Leroy Merlin, concretamente los de la placa negra con dos clavos que sobresalen. La manera de clavarlos es la siguiente: primero te marcas la distancia que hay entre clavo y clavo y haces los agujeros pertinentes en la balda. y compruebas que efectivamente encajan. una vez esto lo tienes claro, sólo tienes que clavar las placas negras en la pared con tornillos y tacos y una vez están bien fijados encajas la balda. Es decir, lo que va clavado a la pared no es la balda, sino la pieza negra que veis en la foto. Como el proceso es complicado y se puede fastidiar la balda haciendo los agujeros, nosotros fue lo primero que hicimos. Una vez superamos esta parte nos pusimos a tunear la balda, para no hacer todo el trabajo en balde si después a la hora de hacer los agujeros (con ayuda de una broca) rompíamos la balda o los hacíamos mal. De hecho es la parte más complicada y la que delegué al amore, espero haberme explicado con claridad, y si no siempre podéis buscar en youtube : colgar estantería flotantes y seguro que viéndolo os queda más claro. 

El resultado final, es este:

Además como a nosotros nos queda por encima de la placa de imitación de ladrillo también le hace un poco de soporte. No es una balda que aguante demasiado peso, en los ángulos que compréis os sale los kg que puede soportar, pero vamos, yo por si acabo, le pongo un peluche y 4 flores, no mucho más. El día que reformemos la cocina, me gustaría poner baldas de estas para poner los platos que más se usan. Me tiene enamoradísima, me gusta más la habitación de mi hija que la mía!

Espero que os haya gustado, que me haya explicado bien y que os animéis a hacer la vuestra. Si es así, acordaros de compartirla que me encantará ver vuestras creaciones! Un saludo y hasta mañana

 

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