Rincón de trabajo en el salón

¡Hola de nuevo!

Después de esta primera semana, de haber estrenado vídeo en el canal, de receta saludable, hoy tocaba un post Deco! No os preocupéis que la semana que viene hacemos algún post DIY y otro de maternity y así todos contentos 😉

Pues bien, hoy quería enseñaros por fin, el adelanto que os dejé en Instagram, del nuevo rincón que hemos creado en el salón: un rincón de trabajo completamente integrado en una de las habitaciones más concurridas de Cal Gabritinez. 

El motivo de crear este rincón es porque cada vez tenemos más claras dos cosas: la primera, que al taller, (mi queridísimo taller) le quedan los días contados… y la segunda que si queremos trabajar con la peque en cada tenemos que acercarnos a ella. 

Así es como poco a poco intentamos que nuestra casa sea un poquito más “kidsfriendly”. Como veis el rincón es pequeñito y aunque teníamos más espacio para poner una mesa más grande, de las típicas medidas de 1,20 o 1,50, no queríamos saturar el espacio y seguir disfrutando de la amplitud que desprende nuestro salón. Es por ello, que después de mucho buscar y rebuscar nos dimos cuenta de que tendríamos que hacernos la mesa a medida. 

No queríamos gastarnos demasiado, así que primero pensamos en hacer un DIY, es decir, comprar una tabla y restaurar algunas patas o comprarlas por internet… Y fue en esas dónde nos encontramos con la empresa francesa de TIP TOE

Como podéis ver en la foto, se trata de unas patas que se ajustan completamente a la balda que tu quieras comprar, da igual el grosor ya que únicamente tienes que apretar más o menos para que quede bien fijada. Las hay en todos los colores y en dos tamaños por si queréis hacer una mesa alta o baja. 

En nuestro caso, como queríamos causar el mínimo impacto posible y que todo quedara muy sencillo y mínimal, en vez de coger 4 patas, únicamente cogimos dos para las delante, y para las traseras nos decantamos por unos braquets, que van clavados a la pared y que ajustan del mismo modo la tabla. Podéis verlos aquí. 

Tiene el handicap de que no puedes poner la mesa en otro sitio porque te faltarían dos patas, pero la verdad es que pensamos que tampoco serían tantas las veces que necesitaríamos una mesa auxiliar de 80×60, y realmente nos compensa y estamos muy contentos con el resultado. 

¿Os gusta? Bien, sigamos:

Para la silla del escritorio queríamos algo elegante y que siguiera con la misma línea de nuestro comedor. Sin dudarlo nos pusimos a buscar en R de Room (hasta hace poco eran R de Diseño), y creo que me enamoré al instante en que lo vi. Era perfecto, y además, ahora que lo tenemos en casa os puedo decir que es super cómodo. No tengáis miedo de que sea bajito, porque la verdad es que recoge super bien, y no duele la espalda para nada. 

La que está más enamorada del sillón es Valentina, que cuando se sienta en él parece que desaparezca. Podéis ver este sillón y muchos más aquí. 

Y ya sólo nos queda enseñaros cómo hemos conseguido que la mesa siempre esté ordenada. Es difícil, sí, pero nos hemos hecho con unos accesorios imprescindibles que nos lo facilitan muchísimo.

Por un lado, compramos este alzador de madera para el ordenador, que aunque muchos me lo habéis preguntado, no me queda alto, si no que todo lo contrario. Me queda justo a la altura de los ojos y eso hace que después no me duela el cuello o la espalda. Es de hhhaus y lo podéis encontrar aquí. Además, tiene una bandeja en el medio, con lo que el teclado y el ratón quedan perfectamente guardados. Bueno, y que es precioso, todo hay que decirlo, eso también cuenta.

Pero el plato estrella de este rincón, tanto para mi, como para vosotras son los organizadores de pared:

Los ví una vez en un blog de deco y sabía que serían míos un día u otro. primero de todo, son PRECIOSOS, se lavan súper bien y cabe de todo. Son súper fáciles de colgar, vamos, ideales. De verdad que no tengo ninguna pega con ellos. También son de hhhaus y podéis encontrarlos aquí. 

Siempre he tenido claro que tarde o temprano, el despacho se trasladaría al comedor, y con él el ordenador familiar. Ya sé que todavía falta mucho, pero quiero que Valentina crezca viendo el uso que se le da al ordenador, el buen uso, por supuesto, y que en un futuro, muy futuro cuando lo tenga que usar sea en un espacio compartido. Para mi eso era muy importante, así que ya lo tenemos!

Espero que os haya gustado y que os inspire a crear vuestros escritorios, sean integrados o no. La hoja rosa que se ha dejado caer en las fotos es mi nueva adquisición, y me gusta tanto que no pierdo la ocasión de meterla en todos lados. Originalmente iba para la habitación de Valentina, pero ahora veo que queda de lujo en el comedor, encima del sofá o del sillón mismo. Lo podéis encontrar aquí.  

Ah! y toda la papelería es de Charuca, que me tiene enamorada, ya lo sabréis porque abundan en mis flat lays. 

Y esto es todo, lo dejamos aquí por esta semana, pero el lunes os espero que un montón de novedades. Muchísimas gracias por estar siempre ahí, ¡muá!

1 Comentario

  1. Maria septiembre 11, 2017 at 11:58 am

    Me encanta el rinconcito, muy bien aprovechado he integrado con el salón y el estilo!!! Disfrutarlo!!!

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