“Porque así se ha hecho toda la vida”

Hace unas semanas navegando por Facebook me encontré uno de esos vídeos con dibujos que lanzan algún mensaje o dicen alguna moraleja, y me enganché. La verdad es que no suelo mirar este tipo de cosas, pero se puso en marcha solo y llamó mi atención. Tanto como para escribir un post sobre ello.Voy a intentar resumiros en qué consistía el vídeo:


Se trataba de un supuesto experimento donde metían a 4 monos en una jaula. Dentro de la jaula ponían una escalera con unos plátanos frescos arriba. Evidentemente los monos al verlos subían por la escalera, pero cada vez que lo hacían les soltaban chorros de agua a presión, por lo que pronto dejaron de hacerlo, ya que entendieron su consecuencia.
Con el tiempo sacaron uno de los monos y metieron a otro (al que llamaremos K), evidentemente cuando K vio los plátanos subió corriendo las escaleras. Los otros 3 monos se lanzaron encima de él y le pegaron para hacerle ver que eso no se hacía. Tantas veces hasta que dejó de hacerlo.
Después, sacaron un segundo mono y metieron a otro (al que llamaremos W), y del mismo modo que hizo K, cuando vio los plátanos subió corriendo escaleras arriba. Todos los monos, incluso K (que no había visto nunca caer chorros de agua) le pegaron para enseñarle que aquello no se hacía.
Y así sucesivamente fueron cambiando los otros dos monos iniciales del experimento por otros nuevos, que cada vez que entraban y subían por las escaleras el resto no se lo permitían.
El experimento concluía en que si a estos monos se les hubiera preguntado:
¿Por qué no se pueden coger los plátanos de la escalera? La respuesta del resto hubiera sido “Porque así se ha hecho siempre”

Evidentemente lo compartí, pero el mensaje del experimento me dio vueltas y vueltas en la cabeza durante días. Seguramente después de la frase de “porque así se ha hecho toda la vida” vendría un “y no hemos salido tan mal” o “no me ha quedado ningún trauma por no comerme esos plátanos”.

Me puse a pensar la cantidad de cosas que hacemos porque sí, porque tocan, porque así se han hecho siempre, sin cuestionarnos si quiera por qué lo hacemos o por qué no lo hacemos. Y no me refiero únicamente a temas de maternidad, si no de la vida en general: por qué fui a la universidad, por qué no me quedé en Noruega un tiempo más por miedo a que la carrera se me alargara un semestre o que no encontrara trabajo, por qué primero me casé y después tuvimos a Valentina, por qué escogemos un cochecito sólo pensando en que sea ligero y pequeño y no nos planteamos que hayan algunos que no benefician a nuestro bebé, por qué compramos cubiertos especiales para ellos y no usamos les damos los nuestros, por qué cuando se suben a algún sitio les decimos que bajen, por qué nos pasamos su primer año deseando que hablen y caminen y después esforzándonos en que callen y  estén sentados, por qué decidimos que el colegio de nuestro hijo es “bueno” si tiene buenas instalaciones o extra-escolares, por qué la ropa está separada por sexos, por qué hay juguetes/colores/dibujos de niños y de niñas, por qué un bebé “bueno” es aquél que come y duerme, qué quiere decir tener un excelente…

Está claro que como sociedad tomamos muchísimas decisiones (a veces sin darnos cuenta) porque las tenemos interiorizadas de una manera tan fuerte que ni tan siquiera nos planteamos que pudiera haber otra opción. También considero que el cambio nos asusta, adentrarnos a lo desconocido, a lo que no sabemos cómo será ni cómo acabará, es algo que nos aterroriza. Incluso aunque lo que estemos haciendo no funcione, preferimos quedarnos con lo malo conocido que lo bueno por conocer. 

Un ejemplo, y con esto termino: la elección de colegio. Ahora estamos en plena campaña (sí, campaña) de matriculaciones para el curso que viene, y por experiencia como maestra y por lo que he visto en amigas que a sus peques les toca empezar P-3 entran en un bucle de locura entre sorteos, colegios de zona, y… ¿escuelas alternativas?

Parece que ahora está de moda. Que está de moda no tener libros y que los niños jueguen y “hagan lo que quieran” pero que después se estampan cuando tienen que hacer la selectividad.

Mensajes de terror que nos lanzan los que no quieren que las cosas cambien. Todo esto se soluciona con buscar información, contrastar, visitar, hablar, debatir y cuestionarse. Yo siempre me digo: ¿a caso el sistema tradicional te garantiza el éxito? Los índices de fracaso y abandono escolar en nuestro país sí que dan miedo. Con esto no quiero atacar a la escuela tradicional ni poner en un pedestal a la escuela alternativa, siempre he creído que la escuela ideal no existe. Pero sí que lo veo como el ejemplo perfecto a aquello que hacemos por inercia: me toca matricular a mi hijo, lo hago en la “escuela que me toca”, sin cuestionarme que pueda haber otra opción. 

Pienso que tener hijos te cambia completamente, te hace cuestionártelo todo. Tenemos en nuestros brazos una nueva vida, pura que empieza de cero y la posibilidad de ofrecerles algo mejor para que hagan que este mundo sea un poco mejor. Porque cada vez que escucho: “¡Ay! Cuántas tonterías tienes encima, a mi me lo han hecho/dado/llevado/puesto toda la vida y mira, no nos va tan mal” Me gustaría contestarle que como sociedad, tenemos mucho que mejorar y que podríamos empezar cuestionándonos por qué no subimos a una escalera cuando hay plátanos frescos encima.

21 Comentarios

  1. Núria marzo 16, 2017 at 9:31 pm

    Totalment d’acord!!!! Fa temps que em plantejo aquestes coses, i moltes vegades no trobo resposta, simplement, per que sempre s’ha fet aixi, …. o xk es el normal ….pero qui marca la normalitat, o qui marca el que sempre s’ha fet!! Uns monos que MAI van veure el reforç negatiu! Gracies per compartir-ho

    1. estoreta marzo 17, 2017 at 12:46 pm

      Exacte, penso que més que triar una cosa o una altra (jo no vull entrar en debat de què es millor o pitjor) el debat es no plantejar-nos perquè fem aquestes coses, aquesta inercia que a vegades tenim….

  2. Sara marzo 16, 2017 at 9:37 pm

    Muy bueno el post, no puede tener más razón, te hace reflexionar. Un saludo

    1. estoreta marzo 17, 2017 at 12:45 pm

      ¿verdad que sí? 😉

  3. Lai - asi piensa una mama marzo 16, 2017 at 9:57 pm

    Molt molt molt d’acord. Es hora de reflexionar i canviar i deixar de fer les coses perque es fan aixi. Molt bona reflexió!

    1. estoreta marzo 17, 2017 at 12:45 pm

      Gràcies per llegir-me!

  4. Elizabeth Vargas marzo 16, 2017 at 10:48 pm

    Excelente. Es verdad que a veces ni nos cuestionamos las cosas sólo por así deben ser. Te admiro y te sigo siempre que puedo y cuando leí un comentario tuyo (perdona si no es textual) algo así como que quieres juguetes de plástico para V . Y pensé “Ojalá pueda llevar su plan” muchas veces queremos hacer algo y nuestros hijos eligen otra opción. Yo no quería el color rosa ni nada de princesas para Daniela pero a ella le encanta el Rosa y ser una princesa. Así que querida amiga así quieras salir del bucle lamentable terminas en él 😡.

    1. estoreta marzo 17, 2017 at 12:44 pm

      jajajaj está claro. nosotros ponemos unos cimientos y unos valores en casa, pero llegará un día en que ella pueda escoger y ser crítica, y si quiere plástico, rosa o lo que sea estaré encantada de dárselo. No podemos huir de la sociedad (tendríamos que irnos a vivir a la jungla) pero intentaré sembrar para que cuando le llegue el momento tenga las herramientas necesarias.
      GRacias por tu comentario!

  5. Mónica marzo 16, 2017 at 11:21 pm

    Muy bien dichoo!
    Realmente la sociedad es así… Y sí haces algo a mejor o diferente la respuesta es esa mísma…”si toda la vida se ha hecho así…” y me dá una rabia…. Ahora q tenemos a la peque familiares muy cercanos se dignan a decir un ” pues es lo q toca, o pues con las nuestras fué así y… Ya se acostumbrará….” y realmente nosotros nos plantamos y les decímos q no… Q aquí decídimos nosotros y nis vasamos en nuestro ahora y el de la peque… No en cómo hicieron o se hizoo…
    En fin … Hay q arriesgarse, atreverse, VIVIR y coger todos los plàtanos posibles en ésta vida!!
    Gracias por tú post !!! Besicos

    1. estoreta marzo 17, 2017 at 12:42 pm

      Muchas gracias por tu comentario! A coger todos los plátanos posibles!! jajajaja me encanta.

  6. Angeles marzo 17, 2017 at 12:27 pm

    Tu forma de ver la vida y la manera de educar a tu hija es muy respetable, pero no esta al alcance de la mayoria de mujeres. Tu hija ha cumplido un año y no trabajas. Reivindicas una maternidad que no es real. La mayoria, yo misma madre de 3, a los 4 meses tuvimos que trabajar y el dia a dia es muy duro como para permitirnos llevar a cabo estas ideas tuyas. Eres afortunada, paseando todo el dia, haciendo manualidades, decorando la casa … eso no es realidad.

    1. estoreta marzo 17, 2017 at 12:42 pm

      Hola!
      Primero de todo decirte que si te crees que mi día a día consiste en pasear, hacer manualidades y decorar la casa estás muy equivocada; que no lo enseñe mi trabajo en las RRSS no quiere decir que no exista. Quizás el problema es que te crees que lo que ves es todo y no es así, no hay que idealizar lo que vemos.
      Sí, soy afortunada de poder estar con mi hija pero no soy la única que he decidido prescindir de muchas cosas para poder estar con ella, porque esta ha sido nuestra decisión. Es muy fácil la postura de “ella está con su hija porque se lo puede permitir”, cuando no conoces la realidad de esa familia.
      Es maravilloso poder estar con ella a par que duro, pero sin duda no lo cambiaría por mi sueldo de 8 horas fuera de casa.

      1. María marzo 17, 2017 at 3:52 pm

        ¡Hola Esther!
        Te sigo con frecuencia, especialmente ahora que llevo un tiempo de baja y, al tener yo también un peque y más tiempo libre, me gusta ver las cosas que nos muestras en el blog y en IG. Pero, quiero decir el favor de Ángeles, que comparto un poco la opinión de que no todo el mundo puede permitirse determinados “lujos”. Y, aunque tú hayas renunciado a un sueldo de 8h para estar con tu niña, hay que reconocer que no todo el mundo puede. Desconozco en qué trabaja tu marido, pero hay familias sin vivienda propia en las que se ingresan 800€ por cabeza y, por tanto, cuesta más dejar de trabajar. Tienes muy bien gusto para vestir y decorar pero por supuesto que muchísima gente no puede acceder a lo que muestras (Stokke, Ugg,…). No te lo tomes como un ataque, para nada lo es, sólo es una reflexión. Por lo demás, me encanta lo que haces, endulzas el día a día con esas cosas bonitas. Un saludo!!

        1. estoreta marzo 17, 2017 at 5:14 pm

          Hola María! no me lo tomo como un ataque para nada, no te preocupes.
          Soy consciente de que hay muchas familias que lamentablemente no pueden prescindir de un sueldo, pero a la vez también somos muchas que hacemos un esfuerzo para poder estar con nuestros hijos. Sí, soy afortunada para poder hacerlo, pero no me parece bien que cuando una madre deja de trabajar automáticamente se le atribuya que es que vive muy bien o que el marido cobra mucho.
          Y referente a lo que me comentas de lujos como Stokke, podrás ver en mi web que soy colaboradora de ellos y que por lo tanto me ceden o dan productos para que los pruebe y comparta con mis seguidoras.
          Como le he dicho a Ángeles, para nosotros es un esfuerzo pero nos compensa muchísimo y yo me lo trabajo bastante para poder seguir estando con ella, no todo es un cuento de hadas.
          Gracias por tu comentario y por leerme día a día. Un saludo! 😉

          1. Marta abril 13, 2017 at 8:07 am

            Desde mi opinión y con todo el respeto no creo que el tiempo que le puedas dedicar a tu hij@ sea la escusa para inculcarle unos valores u otros, además de intentar darle una educación que salga de los roles establecidos. No creo que sea el tema del que habla Esther en este post, habla de avanzar en la educación de l@s nin@s y creo que eso se puede llevar a cabo ya que aunque haya mujeres que tengan que incorporarse antes al trabajo no quiere decir que no se vaya a encargar de la educación de sus hijos.

  7. Marta marzo 18, 2017 at 12:50 am

    Ole ole i ole tuuu!!! Me l’he llegit 2 vegades!! Tens moltissima raó! Jo crec que la gent hauria de seguir el seu instint i “prescindir” dels comentaris dels “experimentats” en el tema… sempre s’ha fet així! Si! Sempre s’ha fet així fins que algú ho fa d’una altra manera i descobreix que aquella manera és la millor per ell. La societat d’avui en dia estem (m’incloc) molt cegats, cada cop pensem i reflexionem menys. A tot això, en referencia tb als 2 comentaris anteriors, jo tb soc una mare que ha deixat de treballar per estar amb el meu fill. La meva parella i jo tb estem fent esforços economics pero per sort dintre de tot ens ho podem permetre. El que passa que aquests comentaris no haurien d’anar dirigits a nosaltres, les mares i pares q aparquem la vida laboral per tenir cura dels nostres fills, al contrari, ens haurien de donar suport i fer coses pq totes les mares i pares poguessin gaudir dels seus fills, amb millores en les baixes de maternitat i amb millores per la conciliació familiar i laboral. Cadascu decideix el que decideix i ningú te dret a jutjar desde la rabia o l’enveja o fins i tot impotencia. Esther ets tot un referent per molta gent! Segueix així! Gràcies!

  8. Cati marzo 19, 2017 at 11:37 am

    Hola Esther!
    Enhorabuena y felicidades por lo que haces, sigue asi!
    Aunque estoy de acuerdo con María y Angeles; no muestras la realidad de las madres de hoy en día, de la madre trabajadora, 10 horas diarias, sin tiempo para ella solo para los hijos, sin apenas dinero para los productos de moda…

    1. estoreta marzo 19, 2017 at 1:07 pm

      Hola Cati,
      Me sabe mal que no te sientas reflejada… aunque tengo que decirte que yo muestro mi realidad, no la de todo el mundo. Y, evidentemente muestro lo que me apetece, los límites los marco yo. Evidentemente no todo el mundo se sentirá identificado ni a todo el mundo gustaré, es tan fácil como leerme o dejar de hacerlo.

  9. Judit marzo 21, 2017 at 9:56 pm

    Sin duda la inercia hace que hagamos muchas cosas sin plantearnos el porqué y a mí también me pasa que con los niños lo veo todo con nuevos ojos, todo está por estrenar y vale la pena repensar en cómo queremos que sea esa vida y por ende esa sociedad.
    Un saludo

  10. Judith marzo 25, 2017 at 10:24 pm

    Molt bona reflexió Esther, hem de fer més, això de plantejar-nos el perquè fem les coses i en les decicions que prenem, que involucren als nostres fills encara més.

    He après amb la maternitat a afluixar el ritme de vida, a anar més al seu ritme i respectar els seus tempos, i no sempre és fàcil😅, no sempre tenim el temps necessari amb la vida de feina fora i dins de casa, però si es vol es pot!

    ☺️

  11. Marta abril 13, 2017 at 8:21 am

    Me ha gustado mucho este post, la semana pasada estuve en una charla de Gino Ferri que hablaba de que una nueva escuela es posible. Yo desde el desconocimiento y las opiniones de muchas personas (también desde su desconocimiento claro, porque hablar es gratis) me mostraba reacia hacia como enfocar los nuevos métodos en la educación que se han ido mostrando al cabo de estos años, la verdad que la charla me abrió bastante los ojos y creo que no es algo difícil de cambiar, lo único que los cambios todos sabemos que los HACEMOS difíciles. Yo no hablo como madre ahora mismo, porque no lo soy todavía, hablo como profesional, yo soy Terapeuta Ocupacional y yo adapto cada trabajo a cada persona y dejó que ésta vaya evolucionando dependiendo de sus necesidades, creo que eso deberíamos hacerlo también en un colegio, ya que cada nin@ tiene su propio desarrollo evolutivo.
    Y respecto a los comentarios de arriba, me parece horroroso que se ataque a alguien de esa forma, no creo que sea aquí donde se deban hacer esos comentarios, creo que entre nosotras debemos luchar por unas condiciones mejores tanto de maternidad como paternidad y no atacarnos entre nosotr@s. Perdón por el rollazo! 😂

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